Este martes 18 de este mes las fotografías de Nelson Garrido expuesta en el Lobby de la Biblioteca Central de la UCV fueron objeto de ataque y censura por un grupo de estudiantes y empleados de la UCV.
Invitación: encuentro con Nelson Garrido en la exposición este miércoles a las 2:30 p.m. y luego el foro sobre la estética de la violencia a las 3 p.m.
Lugar donde estaba la pieza que fue robada. (El atraco de la Virgen María y el niño Jesús)
ACTUALIZACION: la imagen que ofendió el pudor caraqueño

El atraco de la Virgen María y el niño Jesús
La Universidad ha sido tradicionalmente un espacio para el conocimiento, pero también para el debate y la libertad de pensamiento. Desde este ámbito han surgido ideas, se han puesto en marcha nuevos progresos científicos y, sobre todo, la Universidad ha constituido en todos los países democráticos un espacio para reflexionar sobre nuestra relación con el mundo, y lo ha hecho siempre repudiando la violencia y la censura.
El atentado a las obras de Nelson Garrido que se expusieron, apenas un día, en esta sala de la Biblioteca no sólo es un cobarde ejemplo de intransigencia, también reafirma la necesidad de reivindicar para la expresión artística un espacio de libertad, donde todas las opiniones tengan cabida. Estemos o no de acuerdo con ellas. La esencia de la democracia se nutre de la disidencia tanto como del consenso. Discrepar de las directrices de pensamiento que emanan los poderes democráticamente elegidos es un derecho que está reconocido en la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Desde la confrontación pacífica de nuestras ideologías se construye una sociedad mejor y más autocrítica. El debate y las defensa de las propias ideas es una conquista de los individuos que debe ser defendida por quienes han sido elegidos para garantizar una sociedad justa y libre.
Acciones como la que ha sufrido la obra de Nelson Garrido, ilustran la necesidad de contar entre nosotros con creadores que cuestionen el pensamiento único que los poderes públicos pueden tener la tentación de imponer a los ciudadanos. El mejor de los proyectos sociales no es aquel que censura las opiniones discrepantes, sino aquel que se ocupa de poner a disposición de su pueblo ámbitos de libertad de expresión para quienes no piensan como ellos. En eso se basa la justicia social y la democracia: en el respeto por todos los ciudadanos sin distinción de su credo religioso o sus opiniones políticas.
Invitamos desde aquí a todos para participar en el debate programado para este miércoles 19 de noviembre a las 3 de la tarde, un debate sobre la ética que debe presidir las relaciones humanas, lugar, Sala Francisco de Miranda de la Biblioteca Central de la UCV.
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En esta casa, de nuevo ataca la sombra. por Nelson Méndez
Hoy martes 18 de noviembre, en horas de la mañana, un grupo de personas (identificables como universitarios solo por conveniencia topográfica, jamás por talante intelectual) destruyó la muestra fotográfica “Exposición Inédita sobre la Violencia”, compuesta por obras del artista Nelson Garrido –Premio Nacional de Artes Plásticas, mención fotografía- y exhibida en la Mezzanina de la Biblioteca Central de la UCV, como parte de las actividades previstas para la Semana del Estudiante
Es del todo alarmante que nuestra universidad sea escenario de una acción donde una pandilla de bravucones “guapos y apoyaos” decida destruir violentamente una exhibición artística, y uso estos calificativos porque, en coincidencia nada casual, desde el día lunes en la tarde –justo cuando se inauguró la exposición- una nota divulgada por la Agencia Bolivariana de Noticias (ver http://www.gobiernoenlinea.ve/noticias-view/ver_detalles.pag?idNoticia=85087 ó http://www.radiomundial.com.ve/yvke/noticia.php?14942), proclamaba la existencia de un supuesto rechazo de la comunidad universitaria frente a la muestra fotográfica, dando una visión absolutamente tendenciosa de lo que se presentaba allí e indirectamente anticipándose a justificar el acto vandálico de hoy martes.
Alarmantes son también los argumentos que expresa la mentada nota de la ABN, donde para referirse a las fotos de Garrido se aplican epítetos como: “aberración”, “abuso”, “vejación a la mujer y el hombre venezolano”, “apología a la violencia”, portadoras de “mensajes diabólicos”, burla de las “creencias venezolanas”, dar protagonismo a la “violencia sexual” y a la “aberración sexual”, y un largo etcétera de acusaciones parecidas. Como puede verse, el pretendido repudio masivo de los universitarios a esta actividad se justifica en base a un lenguaje, una perspectiva mental y un enfoque cultural claramente retrógrado e irracional, de similar estilo al que han cultivado todos los autoritarismos que en el mundo han sido. Recomiendo a los aficionados a los paralelismos históricos revisar las analogías entre la adjetivación que despliega la ABN y lo que decían los catálogos de las exposiciones de “arte degenerado”, organizadas en la Alemania nazi de la década de 1930 para denigrar del arte moderno, producto del complot judeo-masónico-bolchevique. También se pueden buscar las similitudes con lo que el camarada Zhdanov pregonaba en la Unión Soviética contra los artistas sospechosos de no comulgar con la bazofia del realismo socialista.
Vale reseñar que al momento de instalar la exposición ya se habían hecho presentes algunos de estos defensores de la moral y las buenas costumbres, a quienes el propio autor de las fotografías invitó a participar en un debate público sobre el tema de la muestra, previsto a realizar este miércoles a las 3 p.m. en la Sala E. Supongo que eso de invitar a una discusión reflexiva, como se estila en el medio universitario, fue un insulto insoportable para gentes cuyo horizonte cerebral se encuadra entre consignas de tan alto calado cognitivo como “patria, socialismo o muerte” u “ordene, mi comandante, ordene”, de modo que hicieron saber su respuesta del modo que apreciamos en la mañana de hoy.
Afortunadamente, frente a la agresión ha ocurrido una pronta replica en cuanto a reponer las fotografías destruidas o robadas (lo cual se estaba haciendo esta misma tarde), pero mas contundente y universitaria como respuesta será una masiva asistencia a observar la muestra, pues en este caso se ha retado a la comunidad ucevista en cuanto a si tolera que unos pocos nos impongan la crítica de la fuerza, negando al colectivo su derecho y deber de ejercer la fuerza de la crítica.
Finalmente, quiero invitar a la colectividad de la UCV (y muy especialmente a quienes se incomoden, disgusten, molesten o fastidien con las fotos de Garrido) al Foro sobre la Exposición y su temática que se realizará este miércoles 18, a las 3 p.m., en la Sala E del Edificio de la Biblioteca. Allí se podrá discutir razonadamente sobre el asunto, claro está o siempre y cuando el ejercicio del raciocinio no resulte demasiado ajeno a quienes se han acostumbrado a pasársela “rodilla en tierra”…
Nelson Méndez – Profesor Titular
Facultad de Ingeniería / UCV

